Crónica de las primeras batallas
La primera imagen que me queda grabada de la noche del jueves es la de la vereda de la calle Balcarce alrededor de las 7 pm: los músicos de las doce bandas, mezclados con sus familiares, amigos y seguidores, a la expectativa de que todo comenzara. Eran momentos de tensión pero se percibía también la camaradería y la buena onda que iban a reinar durante toda la noche. No importa qué tan lejos llegue cada grupo, creo que deberán tener siempre presente a ese núcleo íntimo incondicional que estuvo ahí y que seguramente los va a bancar en todas.
Ya adentro de la Trastienda, la primera alegría para mí fue la del encuentro con mis compañeros de jurado, ya que no nos habíamos visto desde el comienzo del concurso. Compartimos una linda noche, y más allá de nuestras diferencias de criterio sé que cada uno votó con toda honestidad en cada batalla por el grupo que le pareció el mejor. También sé que elegir no fue fácil para nadie pero así es el juego: uno pasa, el otro llega hasta ahí.
En el escenario arrancó la banda que, aparentemente, fue la que más convocó, Mama Santa: se los notaba muy cómodos, sueltos y ajustados al mismo tiempo y provocaron el único minipogo de la noche (con bandera incluida!). A Onírico, en cambio, se los vio ganados por el nerviosismo. Seguro aprovecharán la experiencia.
Siguió Brixton Crenchy con un tecno rock que en vivo sonó bastante más caótico que en las grabaciones aunque me dio la impresión de que fueron dominando la situación hacia el final del set. Me gustó más la actuación de Superchería, hacen buenas canciones y tienen un juego de voces muy interesante.
Entre Ere y Thes Siniestros, qué decirles… ¡los dos a la final! Nada que objetarle a Ere, su show fue impecable, así que por muy poco, creo, opté por los enmascarados que ofrecieron una de las presentaciones más intensas de la noche.
Otro momento de alto impacto fue el de Alai. Mucho más rockero que en las grabaciones sonó el trío con trompeta y chica baterista cantante; les di mi voto porque fueron la sorpresa de la noche. Compactos y contundentes, superaron con elegancia serias dificultades de sonido. En ese sentido me parece que la cosa tampoco resultó sencilla para Máscaras Rituales, que fue ganando en claridad hacia el final del show pero no sonó con la fuerza que noté en sus tracks.
Venecia brindó un show muy animado, cuatro voces al frente moviéndose con soltura sobre el escenario, destaco su entusiasmo contagioso pero opté por Barrabás, power trío con cantante inquieto que se lució pasando del funk al hard rock siempre con mucha precisión y cambió el clima en sus diez minutos.
Llegábamos al final de la noche y en el último combate Rogers ofreció su invitación al baile mostrando al grupo bien ensamblado, pero Banda de Turistas se impuso: un grupo que parece tocar en un mundo y en un tiempo distinto al del resto de los que estábamos ahí.
De nuevo felicitaciones a todos. A los ganadores, nos vemos en las próximas batallas. A los perdedores, no se enojen y sepan que la experiencia suma y mucho.
Hasta pronto!







